Wednesday, July 18, 2007

El Predicador: Parte Uno

Vamos a ver este experimento raro:



Buenas noches, hermanos y hermanas. Bienvenidos sean a este nuevo domingo, un día en el que Dios está presente, como todos los domingos y todos los otros días de la semana, pero donde se puede sentir su presencia con mayor facilidad, ya sea por la tranquilidad del día, que muchos pasarán en sus casas o por el sendero espiritual de la luz que ofrece la Santa Iglesia a quienes desean escuchar las palabras del Santo.

Decía yo, sin quitarle mérito a nuestro Señor, hoy es un domingo único. Antes de seguir, una aclaración: casi siempre, un hermano se acerca al final del día y me pregunta ¿Padre, por qué es un día único si siempre hacemos lo mismo? Y yo le respondo con otra pregunta: hijo mio, ¿cuántos domingos 25 de marzo de 2007 hay? Y ellos nunca saben qué responderme... (deja su voz de predicador y habla normalmente:) Es gracioso ver sus caras cuando de repente (¡bam!) maldito mosquito. (se escuchan voces entre el público debido a la palabra que pronunció el sacerdote. Éste pide un alto con la mano y procede:) En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, perdono todos mis pecados (la iglesia entera queda en silencio).

Es lo que yo siempre digo, cada día es único para disfrutarlo de una forma distinta: Un domingo uno puede ir a la Santa Iglesia, y luego al parque a ver la convivencia entre el humano y las criaturas de Dios; otro domingo uno puede ir a la Santa Iglesia, y luego al campo para disfrutar y admirar a la Madre Naturaleza; un tercer domingo uno puede ir a la Santa Iglesia, rezar todo el díaa y luego atravesar zonas oscuras en la noche en busca de malvadas criaturas para clavarles una estaca ahí bien en el medio del cor... (muy emocionado, trata de desviar la atención con palabras sabiamente elegidas:) ehhhh... esteeee... para iluminarlas con los versos que oirán hoy gracias a la santisísima santidad de la Santa Iglesia, y a (mira un papel en la mesa y lee con voz de publicista:) Relojes Tralucitos... (pierde algo de la voz) Tralúcidos... (voz normal) Trans-lúcidos, Trans-lúcidos (vuelve a la voz de publicista) único que permite ver el tiempo y la muñeca al mismo tiempo. Por eso, Trans-lúcidos... Ja ja, ahora lo entiendo (se rie).

(Levanta la mano en señal de alto y en un gesto de seriedad) Pero ahora, hermanos y hermanas... Callemos las risas y los llantos -jaja, translúcidos- y prestemos atención por favor, que nuestro coro va a cantarnos una de sus canciones. ¡¡Vamos!!, que no es tan difícil quedarse despiertos diez minutos. (llega el coro y dice en voz baja) Tienen siete minutos cincuenta y cinco segundos, mas no. (se pone el reloj en la mano, toca un botón y se va murmurando:) Ja ja, Trans-lúcidos.

(Se presenta el Coro, son cinco personas vestidas de túnica, con mochilas extraños en sus espaldas, capuchas que ocultan sus rostros y con las manos al estilo monje. Eran casi todos gordos pero había uno que superaba la gordura humana)
Hermanos y hermanas, buenos días. Sean bienvenidos a otro domingo en la Santa Iglesia de nuestro Señor... Hoy oirán una canción a modo de sermón de nuestra parte. Se llama "y dios bendíjoles a todos". Antes de proceder, les damos nuevamente la bienvenida a este santo lugar... ¡La Iglesia del Rock!

(los encapuchados abren sus túnicas con un movimiento espectacular en el que sus manos derechas se retiran con los brazos extendidos a una posición más alta que el hombro y más atrás que la espalda. Las manos izquierdas que todavía están en las mangas de la túnica las liberan moviendo el brazo a la izquierda y hacia atrás de forma rápida en un movimiento rotativo. Se descubren instrumentos ya listos para usar. El gordo inhumano era el de la batería, y era el más gordo porque la había guardado por debajo de su túnica quién sabe de qué forma)

(Tiran todos las túnicas enfrente suyo a un mismo lugar y el guitarrista de la banda hace un solo a gran velocidad logrando que las cuerdas se prendan fuego gracias a la ayuda de un fósforo que actuaría de púa. Acto seguido, tira la guitarra donde estan las túnicas y éstas empiezan a arder. El que presentó al "coro" de la iglesia le lanza al guitarrista una guitarra eléctrica, que gira por el aire de una forma sorprendente y que desafía las leyes de la física en cuanto a la velocidad de rotación y éste empieza a tocar un solo a lo que parecerían ser cinco millones de notas por segundo mientras el baterista ya le da comienzo al ritmo y el cantante empieza a tomar el micrófono)

(En eso, el sacerdote aparece de la nada y comienza a acercarse lo más tranquilo)

Bueno, bueno, se acabó... (Se para toda la música y suena una única cuerda que pasa de una nota aguda a una grave) Igor, por favor llevátelos. Je je je (Caen varias cuerdas del techo de la iglesia que sostienen a los músicos y los elevan hasta el aire. Posteriormente, cae lentamente un matafuegos que el sacerdote agarra y utiliza para calmar el fuego. Una vez terminado el trabajo, se escucha el ruido inquieto del público, o sea, los fieles)

Hermanos y hermanas (dice el sacerdote con la mano en alto). Por favor, escuchen las palabras del Señor. (sigue el ruido y el padre empieza a gritar:) ¡Del Señor! ¡Señor! ¡Señor! ¡Deje de comerse la madera! (sigue el ruido, y el hombre al que el religioso trata de llamar la atención sigue comiéndose la madera como una rata. En un acto desesperado, dice:) ¡Dios no existe!

(Ante estas palabras, el salón entero, digamosle al interior de la iglesia, permanece en silencio un momento que el sacerdote aprovecha:) En nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, perdono todos mis pecados. Decía, los he salvado gracias a (voz de publicista) Relojes Trans-lúcidos, con su batería especial, única con la extrema duración de siete minutos, cincuenta y cinco segundos. Siguiendo con el sermón de hoy, voy a hacerles un aviso, que es el siguiente: (lee un papel en su escritorio)


Queridos Hermanos: el hombre es muy cruel en cuanto a tantas cosas. Ya no transitamos el mismo camino espiritual que nuestros antepasados. ¿Qué es de sus vidas? ¿Caminan el sendero de Dios? Estoy seguro de que alguno de ustedes ya vio la luz entre tanta oscuridad. Sin embargo, no dudo que la mayoría le tenga miedo al cambio. ¿Cambio a qué se preguntaran? Es muy simple, el miedo a que algo sea diferente y no saber qué hacer. Me refiero a dejar el camino actual, seguro y estable para escoger uno desconocido que muchos aseguran que es mejor. ¿Y por qué es mejor?

No sé qué pensarán los demás pero yo creo que una vida espiritual basada en el ser y en la fe, que es justamente lo hablamos en incontables ocaciones, es mucho mejor que una vida basada en el trabajo y la ambición. Y de eso quisiera hablarles. Espero verlos para navidad, que será dentro de un par de meses. Ahí les pienso contar mi visión del mundo y de cuánto cambió desde que nos separamos. Por favor, respondan pronto.

Los quiere, su hermano.

Post-data: Por favor, respondan.
Post-data 2: Envíen señales de vida.


¿Qué quiero decir con esto? Bueno, yo trato de mantener contacto con mis hermanos. No los veo hace mucho tiempo y por alguna razón mis cartas no les llegan. ¿Por qué será? No entiendo. Me parece que es algún problema con el servicio postal. Quizás hasta les llegan mis cartas pero se mudaron y las recibe un duende malvado que las quema. No sé cómo es el sistema ahora, ni como funciona la burocracia y todo eso. Espero que esta vez llegue.
Entonces... Ustedes ahora se preguntarán, ¿por qué les leí esta carta? Y bueno, yo tendré que decirles que... ando necesitando algo de ayuda para redactar una segunda por si esta se pierde como las demás. Se me acabó la inspiración y ya no sé qué mas decir. (El salón en silencio) ¿Ninguna idea? Bien, continuaría con el sermón de hoy pero ya se nos hace tarde. Les daría el pan y el vino pero ayer tuvimos invitados que tomaron ambos y bueno... Necesitamos que llegue la mercadería de Italia pero el control de Aduana está más fuerte que nunca y...

Nada más, no los entretengo, disfruten su domingo, pásenlo bien con su familia, en el parque, el campo o cazando criaturas malignas para la Santa Iglesia, siempre para el bienestar común y el enriquecimiento espiritual propio. Como siempre, disfruten cada día como si fuese el último, porque un día será el último y no lo van a poder disfrutar al máximo porque seguramente termine para ustedes antes que para el resto... Digamos como a las ocho de la noche, dos de la tarde, cinco de la mañana. Los tiempos varían según Dios los disponga. Pero él sabe bien lo que hace. ¡Adiós! ¡¡Igor!!

(caen pequeñas pelotas del techo que al golpear el suelo dejan escapar un humo denso. El padre lo atraviesa como si nada y se pierde detrás de la nada. Cuando la densidad del humo empieza a atenuarse, ya no hay nadie del otro lado. Una risa se escucha como un eco, y unas palabras resuenan por toda la iglesia) Ja ja ja... Trans-Lúcidos...

Sunday, July 15, 2007

9 de julio, blanca navi... independencia

Contra todos los pronósticos y todas las probabilidades, damas y caballeros, NEVÓ en la Ciudad de Buenos Aires. A continuación les narraré la historia desde un punto de vista un poco diferente...

-Transmisión enemiga efectuada el 9 de julio-
-Interceptada-
-Decodificada-
-Adaptada-
-Y lista para retransmitir-


Lugar: Ciudad de Buenos Aires
Estado: Atrincherado
Diario de un ejército

Son 13:47 horas. El general grita que no hay que ceder, que debemos mantener la posición. "Hace mucho frío", dice también. Estamos en nuestra base de operaciones, realizando actividades de importantísima prioridad tales como idear una estrategia, cargar los fusiles, cuidar las defensas, limpiar el piso, pelar papas, barrer, sacar la basura y demases, cuando de repente siento una disturbación en la fuerza, al igual que todos mis compañeros y me pongo a ver por la ventana.


El exterior parece tranquilo... Sin embargo, tiene una apariencia un poco diferente. Está nublado, hace algo frío, "¡hace mucho frío!", dice el general. Todo parece indicar algo, algo que seguramente nunca nos imaginaríamos. Ni yo, ni el general, ni nadie.



Intentamos interceptar las transmisiones del enemigo, y nos llevamos una gran sorpresa: no sólo pudimos lograr ver algo, sinó que hacía 88% de humedad, un número capicúa, y había, además, una extraña figura dibujada en lo que parecía ser el estado del clima: aguanieve.



Lo que veo me deja asombrado. A mi, y a muchas criaturas alrededor nuestro, tales como a nuestra mascota de campaña, el pequeño enmascarado que oculta detrás de una apariencia, las actitudes y la forma de vida de un cachorro dulce de un año a la apariencia, las actitudes y la forma de vida de un cachorro dulce de once años. Ni siquiera su inocencia podía tapar su desesperación, ni siquiera su inteligencia suprema podía entender nuestra euforia. El general se atreve a formular su célebre frase, aquella que ya queda grabada en nuestra mente: "¡¡hace mucho frío!!". Minutos después, un oficial de campaña dice su opinión y todos acordamos con él la triste verdad.

El enemigo parece ser capaz de cambiar el clima de una ciudad urbana de un momento nublado a otro en el que no sólo cae agua en forma de lluvia, sino que algunas de esas gotas de agua caen más lento que otras, y algunas otras son más grandes que cualquier gota que hayamos visto jamás. Y no sólo eso, sino que también son blancas. El meteorólogo de la compañía dice que es aguanieve, pero nosotros nos quedamos con la última parte, con esas últimas tres sílabas: ni-e-ve, ¡¡NI-E-VE!!

El clima cambia drásticamente de un día común de invierno con nubes a un día poco normal de invierno con nubes y lluvia, a una tercera etapa: un día realmente extraño de invierno con nubes, lluvia, aguanieve, nieve y "mucho frío", según aportó el general.


Nuestro líder no lo puede creer. Manda a llamar a los hombres que están cuidando los techos y les dice: "¡¡¡hace mucho frío!!!". Ya nos estábamos poniendo un poco hartos de sus órdenes y sus frases repetitivas sin razón. Los médicos del campamento empiezan a decir que esa conducta no es propia del general. Ellos creen que es por el clima, pero nosotros pensamos, creemos firmemente que el enemigo le está controlando la mente.

Pasa la tarde en un peculiar silencio de armas. Ninguno sabe qué tiene planeado el enemigo, por qué no había atacado, por qué no intentaba destruirnos con sus armas. Ellos son los locales, y nuestro campamento es el último punto de control de nuestra armada. Si llegabase a caer, representaría el fin de nuestra precencia en la ciudad, además de una retirada.

Es de noche. El general mandó hace unos minutos a un fotógrafo y escoltas a recorrer la ciudad para conocer el estado en que quedaron las cosas luego del asedio climático que nuestro enemigo, creemos, había lanzado. Estas fueron las fotos que logramos obtener:









































































El general está pasmado por lo que ve. Pronuncia su célebre frase "¡¡Hace mucho... que no salimos afuera!!" y nos ordena emprender la retirada. Todos sabemos, pese al intento del general de no hacerlo notar que las fotos arrojaban resultados muy malos. El arma del enemigo había sido muy efectiva: toda la ciudad quedó cubierta de un blanco navideño como en todas las películas del hemisferio norte. Nosotros no teníamos defensa contra este tipo de tecnología. Era mejor reportarlo al cuartel general, y que ellos decidieran qué hacer.

Escribo estas últimas líneas cuando estamos terminando de desmontar el campamento, notamos por la ventana, usando los largavistas que el enemigo ya logró mejorar sus defensas. Tropas de infantería ligera acompañadas con tanques y artillería pesada parecen recorrer la ciudad en busca de nuestra bandera. Nosotros nos iríamos, pero luego volveríamos... Volveríamos y acabaríamos con la guerra. Volveríamos en verano cuando, según el general, ya no hiciese mucho frío. Ver la nieve en una ciudad urbana donde no había nevado hacía casi 90 años no nos dio miedo. Nos hizo ver cuánto depende el mundo de nosotros, y no sólo de la naturaleza. Dejo esta hoja del diario de nuestra compañía oculta bajo el suelo para que cuando volvamos la pueda recuperar y sea testigo de cuánto tiempo pasó desde esta noche, diría mágica, en que se desató una nevada sin aviso y contra todas las posibilidades.

-Fin de la transmisión-

Saturday, July 7, 2007

Cómo es un sábado feriado de pool

Érase una hermosa fría tarde de invierno. Un sábado, feriado para nosotros porque casi siempre había que ir al colegio, punto. Lo que fuesemos a hacer ahí es otra cosa, y motivo de otro post.

Estaba yo con Emiliano (alias Don Corleone), lo más tranquilo, almorzando en el Spinetto ya que nos habíamos propuesto jugar al pool ese día. Ninguno había salido lleno de su casa, y para cuando yo llegué tenía hambre y fui a comprar algo a Mostaza. SMS mediante, me encontré con él ahí.

Muy bien, nos fuimos al sector del pool y nos quedamos almorzando ahí, mirando Los Simpsons en una tele de por ahí sin sonido. En una de esas, noto a una persona que me parece conocida. Le cuento a Emiliano y pensamos ambos que la identidad del desconocido era la de una persona del colegio.

Jugando al pool, con el celular en mi mano, traté de sacarle una foto:

Muy borrosa, sin duda. No me importó demasiado, seguimos jugando al pool, logrando jugadas de carácter internacional tales como hoyo en uno de la bola blanca y consiguiendo la victoria mediante el emboque de la negra... de la mano del otro.
Una jugada que no me voy a olvidar, y que sí, la pongo acá porque me encantó es la siguiente:

No hay foto, sólo relato y un feo dibujo de paint. No me acuerdo cómo estaban todas las pelotas o de quién era cada una. Me tocaba tirar a mi, y como veía la mesa, no tenía posibilidad alguna de golpear directamente una bola mía. Emiliano sonrió maléficamente, diciendo "por fin le tocó una difícil", ya que a él siempre les tocaban las jugadas complicadas. La blanca estaba atrás de todo y en una de esas pensé.. qué pasaría si le pego a esa de allá (la de color azul). Fue magia, la bola blanca cruzó la mesa, golpeó un borde y le dio a la azul. Ya Emiliano estaba preparando su tiro viendo que la blanca se había detenido cuando de repente yo le digo. ¡Entró! Se escuchó el ruido de una bola pasando por el interior de la mesa (¿qué habrá ahí? ¿Un gnomo?).

Cuando se nos acabó el tiempo de pool fuimos a llevar las cosas y la persona que nos pareció conocida volvió a nuestra vista. Saqué dos fotos:




Ahora díganme, gente del colegio... ¿¿SE PARECE A DELMO O NO??
Para los que no lo saben y no captan la idea de la persecución, Delmo es el profesor con el que tenemos clases los sábados. Bueh, con el que nos encontramos los sábados en el colegio y el administrador de las computadoras que usamos ese día para eso que hacemos...

Me encontré a otra persona del colegio casi cuando nos íbamos. No, un sábado muy loco. Las últimas personas que esperaba ver ahí... Por suerte ya se acabó el día. No salgo más, esto de encontrarme a gente que conozco y gente parecida a la que conozco por todos lados es demasiado para mi. Debo descansar... Debo alejarme...


Próximo post: cómo se negocia con un archienemigo.

Thursday, July 5, 2007

La realidad y los sueños

Vamos a empezar una pequeña aventura...



Capítulo 1: La realidad y los sueños.

El viento soplaba fuerte... La nieve iba cayendo mientras el frío metal se clavaba en la pared de hielo. El oxígeno, escaso. ¿Importaba en algo? Era lo único que limitaba al cuerpo de la libertad, de llegar al final. El oxígeno, y la altura. Las nubes se confundían con la niebla, ¿o esa neblina eran aquellas figuras blancas que podían apreciarse en el cielo desde el suelo? Realmente no importaba.

Más nieve caía por el abismo, más sonora se hacía la ascención, más claro tenía su objetivo, aún a pesar del viento y el blanco del agua congelada. Con la mano tocó suelo sólido, subió a aquel risco de hielo que tenía un agujero como cueva. Allí se ubicó, y miró adelante.

El abismo lo cubría todo, la neblina no dejaba ver, el viento lastimaba la vista, los labios. La verdad, hacía mucho frío ahí. Deseó que pudiese estar en otro lado, en el calor del hogar, en la claridad del campo, en el descanso de la cama. Pero no olvidó su deber, su deseo más grande, la razón por la que estaba ahí.

Su voluntad era fuerte, pero aún así se dio el lujo de soñar un rato. Soñar no hace mal, no mientras se esté con la mente en la realidad y aquella realidad, por nublada, solitaria o dolorosa que fuere, era tan temible como para tener en cuenta cada segundo. Cada respiro. Cada paso.

Sacó su bolsa de dormir, preparó la cueva y se puso a soñar donde debía: en sus sueños.

Tuesday, July 3, 2007

Lo bueno, lo loco y lo raro de cada día

Bueh, me siento con ganas de escribir... Vamos a ver qué sale...

Hoy me desperté a la mañana sabiendo que había dejado el Ubuntu instalándose la noche anterior. (Ubuntu es un linux) Entonces... (Linux es un sistema operativo para los que no lo saben) Decía... (Windows es un sistema operativo) Y surge que... (Un sistema operativo se instala en una pc) Resulta ahora... (Una pc es una computadora) Ocurre pues... (Es lo que estas usando para leer esto. Acá muere la abstracción, ¿qué más querés?)

En definitiva, mi día fue algo así como todo eso. Muy lindo el linux, tardó como cinco minutos en prenderse, el mouse usb no andaba. Decidí que Windows era mejor por el momento, entonces hice magia y comencé a borrar particiones. (Una partición sería "una parte" no física de un disco rígido) Pasó que... (Un disco rígido es... eso que se mide en GB) Pero he aquí... (En Gigabytes) Entonces... (Sí, se dice shi-ga-bai-ts) Resultó que al borrar todo lo que tenía que ver con linux, la MBR (Master Boot Record, y me cansé de los paréntesis) se quedó pensando que el ubunto seguía existiendo y no arrancaba nada. Como me cansé, dejé reinstalando el Windows para ver si se solucionaba todo, sin formatear nada.

Vamos, ¡¡cuarto párrafo!! Voy a tratar de hacerlo menos técnico, pero la verdad es que todo hoy tuvo que ver con eso. Fui a trabajar... Bah, a Alsina 424 5ºD, donde cada mes me pagan una cierta cantidad de dinero. Ahí fue todo tranquilo. Jugamos al Super Smash Brothers con Ariel y se nos metió una persona desconocida que sabía jugar (o actuaba bastante bien), pero que no consiguió ganar un partido. Siempre quedamos Ariel o yo en la final, y siempre uno de los dos ganaba. Jugué un rato al soldat y al frets, hice algunas cosas que nadie me había pedido pero que quedaban bien y me fui.

Llegué a mi casa dispuesto a arreglar el tema de linux. Como todos los días, una pequeña criaturita blanca me recibió con toda la alegría y todo el cariño que un animalito podía expresar. Era el perrito Luca, mi pequeña y dulce mascota. La verdad, ese perrito es el único que me hace sentir bien conmigo mismo. Siempre está contento, y lleva alegría adonde vaya. Es el mejor ejemplo de lo que quisiera llegar a ser. Para los que lo conocen les puede parecer molesto, y para gente en mi familia también es algo molesto, pero no sé que tiene en esa molestia que lo hace ser tan alegre, tan jugueton. Parece un cachorrito, pero tiene once años.

Lo conocí cuando tenía algo así como dos meses, y yo seis años. En ese entonces era un amante de los gatos, y no me gustaban los perros. Pero él en cierta forma cambió mi vida de una manera tan extraña, tan alegre, tan inocente y me ayudó en tanto. Podría decir que de él saco toda mi alegría y felicidad, y mis ganas de vivir; sé que nunca me va a fallar, que siempre va a estar ahí conmigo. Es mi mejor amigo, el que siempre me alegra el día cuando llego a mi casa, el que venía y me pasaba la lengua cuando de chiquito yo lloraba por algo, el que cuando lo ví por primera vez podía sostener con la palma de la mano. Post dedicado a mi amigo luqui.

Para qué seguir hablando de tecnicidades, ¿qué más hay para decir de eso? Tal vez para rellenar un poco... Con el día alegrado, después de saludar al perrito, puse a calentar la comida, prendí la pc y lo primero que encontré fue que la pc iniciaba el windows que tenía antes de meter el ubuntu. Pero hasta ahí. A mi partición de 100 GB le faltaban algo así como 70 GB que nunca entendí donde quedaron. Hice malabares para recuperar ese espacio y cuando me fui para el colegio la pc ni siquiera se dignó a iniciar el windows.

No sé que tiene el colegio de raro. Es como una especie de segundo hogar, donde hay gente que se parece a mi en cierta forma. Todos ellos tienen la mente fija en la misma cosa, en lo mismo que toda la sociedad, lo que yo trato de evitar. Pero para qué hablar de eso... Salimos temprano de matemática porque nuestro preceptor (lucki como mi perrito pero no se lo confundan o hay tabla) prendio fuego premeditadamente un tacho en preceptoría y dijeron por ahí que era un simulacro de incendios. Tuvimos un agradable recreo de casi media hora y seguimos con lo nuestro.

Llegado a mi casa, saludé al pequeño, comí y me puse a ver el tema de la pc. No sé como pasó ni sé qué hice. Solo sé que ahora estoy escribiendo esto, y que, por lo tanto, la pc anda. No tengo idea de cuánto tiempo va a durar, pero espero que ya no tenga que tocar nada.

Diez párrafos con este. Soy Kent Brockman, gracias por mirar las noticias.

-Fin de la transmisión-

Sunday, July 1, 2007

Se busca. Extrema precaución


En plena clase de Tecnología de las Computadoras. El aire se siente distinto. Es el ambiente, que se pone tenso. Algo raro pasa. El miedo recorre el cuerpo de todos. Algunos corren, cobardes, otros lo resisten aunque no logran disimularlo.

Pero no señores, con Lucio the Kid no se juega. Una pelota pasa por el medio del laboratorio, como arrastrada por un viento invisible (y, todos los vientos son invisibles). Hay que estar listos en un lugar donde todo cambia constantemente. Hay que comprender ciertas cosas, y una de ellas es tan simple como una mirada:

En este mundo no cabemos los dos.