Friday, November 28, 2008

La lucha contra el insomnio

Viernes 28 de noviembre, una menos veinte de la madrugada.

Querido diario:
Ya tuve que cambiar la birome para poder seguir escribiendo estas líneas. Otra vez, ya van dos. Me acabo de dar cuenta que no son buenas escribiendo de costado -paralelas al suelo, digamos- ¿Qué estoy haciendo? Bueno, iba a acostarme en esta noche cálida -infernal, seamos sinceros- cuando una de esas sensaciones místicas vino a mi y se me ocurrió tomar mi cuaderno mágico -sí, me encantan los adjetivos fantásticos-, aquel que tiene un par de dibujos de dragones, alas y un intento de lobo que quise hacer para el avatar de msn y que al final opté por una imagen de internet -el de sub-zero ya había perdido su toque mágico para mi-.

Un lápiz, qué loco. ¿Cómo no se me ocurrió antes? No usan tinta, ergo, pueden escribir en cualquier posición. ¿Por qué el "ergo"? Tengo la manía de usarlo cada tanto -significa "por lo tanto", para los que no lo sabían-. Sin embargo, desde que vi que Sheldon lo usó en una de sus líneas -sí, el Sheldon de The Big Bang Theory, una serie que Ariel trajo el último sábado de clases para ver y que apenas me libre de las otras series empezaré a seguir- . Dicen que me parezco a él -¡y no es cierto!-, así que de ahora en más tengo cuidado de usarlo.

¿Increíble, no? Hacía tanto que no escribía de esta forma, casi como si las palabras no dejasen de salir. Automáticamente, diría. Y mientas escribo, pienso en qué voy a decir luego, como en el ajedrez... El ajedrez, un juego que supo entretenerme un buen tiempo hasta que descubrí que no tengo mucha paciencia -cosa que el Ro ayudó a mejorar un poco-. No juego hace años. Sólo recuerdo que hay 32 piezas en total, y que hay que atacar al rey enemigo y dejarlo sin salida, además del movimiento de todas las piezas.

Pero el smash... Ese sí que es un juego. Mi personaje principal fue Pikachu, y todos lo odiaban porque siempre volvía. Resumencito: personajes de los juegos de Nintendo que pelean entre sí usando sus habilidades o items que van apareciendo en el campo de batalla. El objetivo es lanzar al oponente afuera del escenario. Mi segundo personaje fue Falcon, con el que disfrutaba realizar combos espectaculares -sobre todo en la parte de atrás del mapa de StarFox, caída inevitable de varios de mis enemigos-. Con la salida de un emulador de Gamecube con fps aceptables, Fox se convirtió en mi personaje favorito y permanece así hasta el momento.

Ya me duele la mano, la muñeca, el brazo. Hoy tuve una linda caminata por las cálidas calles de la capital -infernales, recuerden, infernales-. La idea era comprarle el regalo de cumpleaños a mi mamá -que cumple hoy viernes-: un libro. No sabía qué libro exactamente, así que el miércoles traté de preguntarle a una conocida mía que suponía que tendría alguna idea, que no respondió al saludo ni nada, con lo que supuse que estaría ocupada -siempre inventándome las excusas de los demás, jeje-.

Llegó la mañana del jueves y en mi trabajo me puse a investigar. En Irrompibles, uno de los integrantes del foro había publicado un libro, "Sueños y Delirios de Agonía". No es quizás el mejor título para un libro que iba a regalar en un cumpleaños, pero las críticas eran buenas y quizás hasta llegó a interesarme a mi un poco -las series, tengo que concentrarme en las series-. Tuve que pasar a comprarlo a la editorial pero antes de eso hice una parada y me compré un programador de pic, con la idea de modificar el juego de la viborita que había hecho para el colegio y escribir en el LCD un "feliz cumple!", algo que me pareció original pero que no pude llegar a concretar -por problemas técnicos aburridos y que no tengo ganas de contar ahora-.

Pero volvamos a lo de antes, esas palabras raras que me gustan. Mi favorita: momentai -pronunciada por la persona (o Digimon, mejor dicho) de la que la oí como Mou-men-tai-. Sí, dije Digimon, porque fue Terriermon de Digimon 3 o Digimon Tamers el que la decía varias veces durante toda la serie, lejos para mi, la mejor de las tres primeras temporadas que vi.

Me duele el brazo, ¿o debería decir "me arde"? Es más bien una sensación de calambre -de una advertencia de calambre, mejor dicho-. Ojalá tuviese telekinesis, que es para mi lejos el mejor poder que conozco, que Sylar, Peter y hasta Rodney McKay tienen -mi personaje favorito de Stargate Atlantis, que justo en un episodio que vi hace unas horas pudo usarla por un rato-. No sé por qué razón, pero me encantan todos estos poderes psíquicos y místicos. Eso de tener el conocimiento y control del propio cuerpo, control y percepción de las emociones, el uso de gestos, palabras y sensaciones que alguna vez asocié a estados específicos, como el frío, el calor, el miedo, la felicidad, el peligro, la calma, la ira, etc.

Y ya se me hizo tarde y largo. Si siguen leyendo estas líneas, no los quiero aburrir más. Siendo la una y veinte de la mañana doy por terminado este futuro post -que cuando lo lean será un post del presente y cuando lo recuerden en sus sueños (¿o en sus pesadillas?) será un post del pasado-. La lámpara que nunca se prende, se prendió y tenía mi cuaderno afuera. Lo tomé como una señal y, sí... Es como dicen, bastante terapéutico, jeje. Ya me siento mejor, con sueño, incluso sonriente, ja.

Me pregunto cuándo será mi próxima sesión..


PD: Pude programar el PIC y esta funcionando con el mensaje en pantalla :)

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